En momentos en los que una marca histórica como lo es Lancia está a meses de desaparecer tras una muerte anunciada y lenta, no nos queda mas que reconfortarnos con sus vehículos históricos.

En este caso el Fulvia utiliza dos motores radio controlados, tracción delantera, transmisión de tres marchas con reversa y puertas y capot que pueden abrirse.
Sus mediadas son 43 centímetros de largo, 18 de ancho y 14 de largo, con un peso de 1.235 gramos. No solo porque Lancia nos gusta mucho, sino porque los coches construidos en Lego nos resultan muy simpáticos, este Fulvia logró arrancarnos una sonrisa.