
Su motor eléctrico le permite alcanzar una velocidad de 8 km/h hacia adelante y de 4 km h en reversa, pero además cuenta con sonidos de motor reales que son emitidos a través de los altavoces, para que todo sea lo más realista posible. Cuenta con dos butacas, puertas que funcionan, llantas cromadas con neumáticos de caucho y una serie de molduras cromadas que adornan su carrocería.
Utiliza una batería recargable de 12 volts y es capaz de soportar pesos de hasta 54 kilogramos. Además puede operar en «modo fiesta», en el cual todas sus luces se mueven al ritmo de la música. Su precio es de 350 dólares en los Estados Unidos y nos hace lamentar que en nuestra niñez no existieran juguetes como éstos, aunque en rigor a la verdad nos atrae aún mas el juguete que permite a los niños aprender a reparar el coche, que te mostramos hace algunas semanas.
