Las 10 mejores persecuciones en la historia del cine #1: Ronin

John Frankenheimer logró en su película Ronin del año 1998, una de las mejores persecuciones de coches en la historia del cine. El protagonista es Robert De Niro, quien conduce a toda velocidad por las calles de París. Los ocho minutos en HD tras el salto.

John Frankenheimer dirigió la película Ronin, que llegó a los cines en el año 1998. Especialista en acción al volante, Frankenheimer logró un elenco memorable, que incluyó a Robert De Niro, Jean Reno, Natascha McElhone y Stellan Skarsgard. Como era de esperar para un director famoso por su habilidad para montar escenas de conducción, logró que Ronin pasara a la historia del cine por sus escenas de persecuciones sublimes.

De-Niro-Ronin

Si bien se trata de una gran película, las persecuciones pueden ser la razón principal por la cual Ronin sea recordada como un gran thriller de los años 90. Robert De Niro interpreta a Sam, un estadounidense que dirige un equipo multinacional de criminales a sueldo, que en este caso son contratados para recuperar un misterioso maletín, cuyo contenido nunca es revelado.

Frankenheimer logró que una escena de persecución de ocho minutos de duración por el centro de París, se transformara en una  pieza central de Ronin, y es justamente la secuencia por la cual el filme es considerado como un clásico en su género.

Sam, interpretado por de De Niro sabe como desarrollar la acción, con un magistral uso de su freno de mano, se las arregla para llevar el coche que conduce a toda velocidad, por las calles de París. A lo largo de esta escena, Frankenheimer logra su cometido con creces, logrando una secuencia dinámica y emocionante.

El film marcó además un punto de inflexión en la historia del cine de acción, logrando una gran influencia en directores posteriores. Un ejemplo es Paul Greengrass en The Bourne Supremacy, mostrando varios paralelismos con la clásica persecución de Ronin, que además hasta incluye escenas dentro de un túnel, al igual que el film de Frankenheimer.

Saliendo de la ciudad y a través de otro túnel, la conducción del BMW y del Peugeot se hace cada vez más desesperada, y Frankenheimer sigue aumentando la tensión. Es allí en donde ambos coches se cuelan en una autopista francesa, pero a contramano, en una escena que se transformó en el verdadero clásico que luego todos copiaron.

Una de las mejores persecuciones de coches en la historia del cine termina de forma contundente, pero si no la viste no te arruinamos el final. El video a continuación.