La preferencia de los europeos por los crossovers y los SUVs continúa cobrándose víctimas. Esta vez el turno le tocó al Citroën C5, que por éstos días se despide de Reino Unido en forma definitiva.
Es que las ventas del C5 disminuyeron en forma drástica en Reino Unido desde que el modelo fuera lanzado comercialmente en el año 2001, un año en el que lograron colocarse más de 45.000 unidades en el mercado. Sin embargo, en todo 2015, tan sólo fueron comercializadas 237 unidades de la berlina del segmento D, es decir el 0,5% de las ventas iniciales.
En el resto de Europa, si bien sus ventas son mejores, la posibilidad de su continuidad en el mercado es todavía una incógnita. Francia es el mercado en el que mejor desempeño tuvo el C5 durante el año pasado, aunque apenas lograron entregarse a nuevos propietarios algo más de 6.500 unidades, lo cual abre un interrogante acerca de su futuro.
En el mercado europeo, las ventas dentro de su segmento han estado lideradas por los VW Passat, Škoda Superb y Ford Mondeo, mientras que el Citroën C5 se ubicó en el décimo lugar. Por ello es que es muy probable que en su próxima generación, el Citroën C5 quede como un modelo exclusivo para el mercado chino, tal como ya ocurre con muchas otras berlinas que sólo son comercializadas en China.
Teniendo en cuenta que de cada cuatro coches que son comercializados en Europa, uno es un crossover o un SUV, es muy probable que Citroën continúe poniendo el foco en ese tipo de vehículos, sin descuidar los monovolúmenes como los C4 Picasso, Grand C4 Picasso y la próxima generación del C3 Picasso, que también forman parte de uno de los pilares de sus ventas en el viejo continente.