MINI valora fusionar sus concesionarios con los de BMW

Por el momento se trata de una propuesta que podría entrar en vigor en Estados Unidos, en donde las ventas de la marca británica no lograron jamás alcanzar los objetivos. Los clientes estadounidenses se vuelcan mayoritariamente por los vehículos de grandes dimensiones y MINI nunca logró captar el interés de los usuarios.

Las ventas de MINI en Estados Unidos están en crisis y los distribuidores de la marca británica nunca han logrado alcanzar los objetivos trazados hace una década por la firma propiedad de BMW. Pero el fabricante alemán tiene un plan para Norteamérica, que le permitiría comenzar a dejar la crisis atrás, ya que está considerando permitir que los distribuidores MINI operen conjuntamente con los de BMW.

Esta propuesta permitiría oxigenar a los concesionarios MINI, ya que lograrían reducir los costes operativos al vender las dos marcas bajo un mismo techo, algo que hasta ahora estaba expresamente prohibido por la compañía, que pretendía brindar a los distribuidores MINI una fuerte identidad, bien diferente a la de los concesionarios BMW.

MINI aspiraba vender unos 100.000 coches al año para 2017 y lo cierto es que apenas lograron alcanzar las 66.500 unidades en 2013, el mejor año para la marca británica en Estados Unidos. Y en este 2018 las cosas marchan realmente mal, ya que las ventas apenas totalizaron 37.500 unidades en los primeros 10 meses del año. La marca se lanzó en Estados Unidos con el propósito de captar la atención de los clientes mas jóvenes, pero en la actualidad el 65% de los clientes estadounidenses tienen más de 40 años.

Además las cosas han cambiado mucho en diez años y los concesionarios MINI son demasiado grandes para el mercado actual, un mercado en el que los clientes apuestan cada vez más por los vehículos de grandes dimensiones, en donde los crossovers son los mas escogidos. Ford anunció hace unos pocos meses que contará con una gama de modelos exclusivamente compuesta por crossovers y pickups, lo que demuestra hacia donde se dirige el mercado estadounidense.

Pero la división estadounidense de la firma británica quiere ayudar a sus distribuidores a mejorar la eficiencia operativa al integrar sus actividades con las de BMW, permitiéndoles operar en una superficie de menores dimensiones y con un menor numero de vehículos en exposición. La idea es conservar la identidad MINI a través de salas de exhibición independientes, con servicios específicos y empleados de ventas dedicados exclusivamente a los modelos de la firma británica.

Por el momento se trata de una propuesta que solo afectará al mercado estadounidense, pero si las cosas funcionan bien, tal vez la idea se expanda al resto de los mercados mundiales.