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Gilles Villeneuve, el Canadiense Volador

En el recuerdo quedó el escalofriante duelo rueda a rueda que Gilles Villeneuve mantuvo con René Arnoux por los dos últimos escalones del podio en ocasión del Gran Premio de Francia del año 1979.

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Gilles fue uno de esos pilotos que aunque tuvo una presencia fugaz en la Formula Uno, dejó marcadas a miles de personas, en especial a los “tifosi” de Ferrari. Entre ellos el mismísimo Enzo Ferrari quién trataba a Gilles como si fuera un hijo.

Solo estuvo presente durante casi cinco años. Mas precisamente en el período que abarca las temporadas 1977 a 1982.

Oriundo de Chambly, un pequeño pueblo cerca de Quebec en Canadá, nació el 18 de Enero de 1950 mostrando desde chico su pasión por los deportes sobre nieve y la velocidad. Particularmente interesado por las carreras de mototrineos debuta en 1967 a la edad de 17 años.

La nieve no se encuentra durante todo el año y es en la época estival donde Gilles se acerca al mundo del automovilismo participando en unas pocas pruebas de aceleración con un Ford Mustang que él mismo se encargó de preparar para tal fin. Llegando 2 años después su primera participación en la Formula Ford con un Magnum y un estilo de manejo aguerrido pocas veces visto en aquel momento e incluso hoy en día. Un estilo de manejo que además de brindarle 2 victorias y el campeonato, lo acompañaría hasta la categoría máxima del automovilismo y lo llevaría a protagonizar junto a René Arnoux y su Renault un duelo rueda a rueda que está catalogado como uno de los mejores de la historia.

En 1974 se sube a un auto de la Formula Atlantic. Es ahí en donde gana experiencia para lograr en 1976 un total de 9 victorias sobre 10 carreras disputadas y los campeonatos canadiense y estadounidense de la categoría. Esta actuación logró que varios jefes de equipo de Formula Uno le prestaran atención al pequeño canadiense. En especial la gente de McLaren, que lo invitó a disputar el Gran Premio de Gran Bretaña en 1977 en Silverstone donde Gilles logra el undécimo lugar.

El 21 de Septiembre de ese año es Enzo Ferrari quién se hace de los servicios del “canadiense volador” para acompañar a Carlos Reutemann en el equipo en lugar de Niki Lauda.

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Debuta en Canadá con un discreto décimo segundo lugar antes de tener una seguidilla de accidentes que sin embargo solo lograban que Don Enzo le tuviera mas confianza. De hecho, le apilaba los autos que rompía en la puerta de la fábrica para que Gilles “reflexionara” al verlos y hasta llegó a decir “nunca había visto la panza de mis autos hasta que Gilles me la mostró”.

El peor de los accidentes se da en el Gran Premio de Japón donde Gilles choca con el Tyrrell de Peterson y vuela fuera de la pista matando a dos espectadores que se encontraban en una zona prohibida al público. En cambio, otros como el sufrido en Long Beach, terminaron formando parte de videos musicales como el de la canción “Faster” del ex Beatle George Harrison.

Pero Gilles tenía talento y lo hacía notar en su tierra logrando su primer victoria con el “Cavallino Rampante” sobre el final de la temporada.

Siendo 1979 el año en el que obtiene su mayor cantidad de carreras ganadas en una temporada con 3 victorias, ganando en Kyalami (Sudáfrica), Long Beach (USA) y Watkins Glen (USA), 7 podios y una pole position. Un año en el que podría haber salido campeón pero en el cual si bien respetó el pacto de caballeros que tenía con su nuevo compañero de equipo Jody Schekter, peleó el título hasta el final.

Independientemente de los resultados esta temporada es recordada por el escalofriante duelo rueda a rueda que Gilles mantuvo con René Arnoux por los dos últimos escalones del podio en ocasión del Gran Premio de Francia.

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Todo el mundo coincidía en que 1980 iba a ser el año en el cual Villeneuve se proclamara campeón del mundo, nadie suponía que la Ferrari 312 T5 iba a ser una de las peores máquinas salidas de Maranello. Gilles finalmente iba a terminar decimo segundo en el torneo sumando tan solo 6 unidades e igual cantidad de abandonos.

Sin embargo, al llegar 1981, Ferrari se sumaba a la oleada de motores turbo e iniciaba su recuperación con la 126C que hace ganar en forma impecable en Montecarlo, para luego obtener una espectacular y recordada victoria en Jarama, donde llegan los 5 primeros clasificados con tan solo un segundo de diferencia.

En la cima de su carrera no iba a tolerar que nadie le arrebatara el título en 1982 pero menos iba a tolerar las traición de su amigo y compañero de equipo, el francés Didier Pironi.

Ferrari además había evolucionado el auto del año anterior siendo capaz de pelear mano a mano con sus rivales.

Aquel Gran Premio de Imola de 1982 se caracterizó por la no participación de los equipos Williams, Lotus, Ligier y McLaren dado que se encontraban en una disputa contra la Federación, dejando servida la victoria para Ferrari, que dejó jugar a sus pilotos en pista con dos condiciones: No dañar los autos y que el que está adelante en determinado momento debe ser respetado por su compañero.

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Villeneuve encabezaba la carrera cuando al finalizar la anteúltima vuelta, tal como estaba pactado, desde el box les  muestran un cartel con la palabra “slow”. Sin embargo, Pironi en forma traicionera no respeta lo pactado, le arrebata el primer lugar a Villeneuve y obtiene la victoria. La expresión de Villeneuve en el podio muestra su enfado y da muestra que la amistad entre ambos se ha terminado. Pironi había ido demasiado lejos.

Dos semanas después, en el circuito belga de Zolder, el 8 de Mayo de 1982 se desarrolla la tanda clasificatoria y Gilles se encuentra octavo, pero por sobre todo, se ubica detrás de Pironi.

Fiel a su estilo sale del box a todo o nada. Aunque la clasificación no otorga puntos, por una cuestión de honor el tiene que estar delante del francés.

Tristemente el destino haría que Gilles se encontrara en el medio de una curva ciega con el March de Jochen Mass girando muy lento. La Ferrari lo embiste y vuela por los aires mientras se destroza en mil pedazos. Gilles es transportado de urgencia al hospital de Lovaina pero no logra sobrevivir a las heridas falleciendo horas después del accidente.

Aunque tan solo ganó 6 carreras tiene, aún hoy, 33 años después de su fallecimiento, la admiración y respeto de miles de “tifosi” y amantes del automovilismo. Aquel 8 de Mayo de 1982 dejó a Gilles en la posteridad y dio inicio a la “Leyenda del Canadiense Volador, Gilles Villeneuve y su Ferrari N° 27”.

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Pablo Wassouf

Autor: Pablo Wassouf

Apasionado de las finanzas, de la aviación y en especial del automovilismo deportivo. Piloto amateur de karting y otras disciplinas del mundo motor. Leer más>

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