Nissan comenzará a retirar gradualmente los diésel de Europa y los eléctricos tomarán su lugar

Las ventas de diésel caen en Europa y Nissan ya piensa en eliminar este tipo de propulsores de su catálogo en forma gradual. El fabricante japonés electrificará su gama, aunque promete la continuidad de los diésel por algunos años más.

Los motores diésel están sufriendo una lenta agonía en Europa, un mercado en donde los motores gasolina toman mas protagonismo. La semana pasada, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles publicó las cifras de ventas correspondientes al primer trimestre de éste 2018 y los datos revelaron una considerable caída en la demanda de vehículos diesel en toda la región.

Nissan considera que la demanda de automóviles con motores diésel caerá cada vez más durante los próximos años, debido a la preocupación de los clientes por los crecientes impuestos y restricciones de ingreso a las ciudades que este tipo de vehículos tendrán en varios países.

El fabricante japonés ha anunciado la retirada gradual de los propulsores diésel del viejo continente y en su lugar optará por expandir su familia de modelos puramente eléctricos.

El declive del diésel es progresivo y si bien el fabricante japonés no cree que la demanda por este tipo de vehículos se detenga en forma repentina, estos cambios en la estrategia tendrán consecuencias, ya que algunas fuentes señalan que Nissan planea el recorte de cientos de puestos de trabajo en su fábrica en Sunderland, la mayor fábrica automotriz del Reino Unido, justamente producto de la disminución en la demanda de vehículos diesel en los mercados de Europa.

Por supuesto que para muchos clientes de Europa el diésel continuará siendo su principal preferencia  y por ello Nissan piensa continuar ofreciendo ese tipo de motorizaciones en su gama de vehículos. Pero en la hoja de ruta de la firma japonesa los motores eléctricos serán los protagonistas de los próximos años, ya que Nissan planea un fuerte impulso a la electrificación de su gama.

Las leyes cada vez mas estrictas en materia de emisiones contaminantes están impulsando la electrificación de los vehículos y esto ya afecta a la mayoría de los principales fabricantes. Sin embargo, la infraestructura para lograr satisfacer a la creciente demanda de vehículos eléctricos no ha todavía alcanzado los niveles óptimos en varios países del viejo continente.

Archivado en: