Una nueva forma de escoger coches de segunda mano

A los clientes españoles todavía les cuesta fiarse de los vendedores de coches de ocasión. Sin embargo, hay algunas nuevas alternativas que ofrecen soluciones novedosas a algunos de los planteos mas comunes.

coche-de-segunda-mano

Las estadísticas indican que la mayoría de los vehículos que se venden en España son de segunda mano. Los clientes escogen los vehículos de ocasión debido a la variada oferta existente y fundamentalmente debido a sus precios mas asequibles.

Algunos de los datos que para un coche nuevo son fundamentales, como su año de fabricación y consumo, pierden relevancia en el caso de un vehículo de ocasión. Sin embargo, a la hora de comprar un vehículo usado, el consumidor medio presta especial atención a otras cuestiones como el estado del vehículo, el mantenimiento y fundamentalmente al kilometraje, un punto crítico en el cual el fraude es un punto a considerar.

Para ayudar en la elección de un vehículo de ocasión, muchas veces los compradores recurren a las opiniones de los medios del sector, como así también a algún mecánico que pueda efectuar un diagnostico técnico del vehículo, e incluso a amigos o familiares que puedan brindar su experiencia.

Sin embargo, cada vez más clientes recurren a empresas especializadas para la compra de coches de segunda mano, como es el caso de Hertz, que brinda a sus potenciales clientes una serie de beneficios que ayudan a que el proceso de compra sea mas sencillo, mediante el área de ventas de su flota de vehículos de alquiler.

Lo interesante de ésta propuesta está relacionada con la posibilidad de probar el vehículo durante 5 días antes de adquirirlo, a través del sistema de renta. Comprar un coche de algunos años conlleva ciertos riesgos, pero éste sistema permite al comprador alquilar el vehículo durante cinco días para poder evaluarlo, inspeccionarlo y probarlo en forma exhaustiva antes de adquirirlo, algo poco habitual en la compra de vehículos de ocasión.

Se trata de un planteamiento muy razonable, pues sin dudas es el modo más sencillo de detectar fallos o irregularidades en un vehículo usado, antes de adquirirlo y no sólo eso, ya que además permite saber de antemano si el coche se ajusta a las necesidades o si logra cumplir con las expectativas. Los coches tienen entre 6 y 24 meses de antigüedad y su kilometraje está certificado.

Si finalmente el cliente decide no adquirir el vehículo, tan solo deberá pagar un pequeño coste por cada día de uso. Si por el contrario decide quedarse con el coche, la compañía pone a disposición la opción de financiar la compra.

Comments are closed.